viernes, 7 de agosto de 2009

La Fiesta de La Borbolla


2ª Parte

Y llego el día grande…

El día amaneció nublado, como se esperaba, pero no por ello las ilusiones de disfrutar a tope el día eran menores, al contrario, a las diez y media estaban poniéndome el traje de llanisca, si, estaban, porque el traje en cuestión además de tener muchas piezas pesan todas bastante, ya que va entero bordado de pedrería imitando azabache y el plato fuerte del traje es el pañuelo que muy pocas saben ponerlo, pues va puesto como un casquete y sujeto por alfileres, todo un arte.
Terminada de vestir, hay que darse un brochazo para quitar las ojeras de trasnochar en la verbena y salir en busca de las flores para la chaquetilla porque lo que veis en la foto donde llevo las flores es una chaquetilla plegada sobre el hombro, otras de las tradiciones, siempre voy a la misma casa a pedirlas y ya esta la señora esperando por mi, y es que no vale cualquier flor ahora se ponen dalias. Cuando era pequeña, recuerdo que en casa de mi abuela tenia una planta en el corredor que por la época de la fiesta daba unas flores parecidas a las mimosas, y ya se encargaba ella (mi abuela) de prepararnos un ramillete para cada una de las que nos vestíamos de llaniscas en la casa, que siempre hay alguna, unos años mas que otros, pero siempre hay alguna moza que tocaba y toca el ramu del Molinu del Redondal (casa de mis abuelos), y como manda la tradición según estés casada o soltera se pone diferente, para mi este año fue el primero que le puse de casada, según dice, y que conste que se refiere al tallo de la flor, “rabu pa arriba comprometida, rabu pa abajo sígueme majo”, a mi este año y en los sucesivos me toda para arriba.
Ya terminado todo el acicale empieza la folixa, lo primero todas la mozas y los gaiteros vamos a recoger el ramu (una especie de andas, en forma de pirámide, de las que se cuelgan roscos de pan y se adorna con flores, para al final de la tarde se subasta para las mozas y mozos del ramu) y tocando las panderetas hacemos un pasacalles por todo el pueblo como avisando de que empieza la fiesta. El pasacalle termina delante de la iglesia donde todas en corro, con el ramu en el centro, tocando las panderetas cantamos una canción de bienvenida, para después entrar a oír misa, los que entran. Justo cuando estábamos terminando los cantares empezaba a llover, menos mal que no fue antes. Los que no entramos en la iglesia nos fuimos a tomar algo. Yo, me encontré con amigas que hacia muchos años que no veía, lo cual me alegró el día e hizo que se me pasara la depre del día antes cuando estaba en los ensayos, pues ellas también estaban vestidas de llaniscas y tocando el ramu.
Termino la misa, había que salir a la procesión y hubo unos momentos de duda si saldría la procesión o no por la lluvia, pero la lluvia cesó, y aunque no hubiese procesión tenia que salir todo el mundo de la iglesia, pues había que mover todos los bancos para poder hacer nosotras la reverencia (ofrenda del ramu tocando las panderetas y cantando) dentro de la iglesia, que es la parte mas importante para nosotras y es lo que mejor nos tiene que salir. Así que, salimos a la procesión, mientras los que se quedaban lo preparaban para nosotras. Regresamos y a tocar la reverencia, no salio perfecta, pero salio mejor de lo que yo esperaba, dado como habían salido los ensayos del viernes y las pocas mozas que estábamos tocando.
Y de la reverencia a la bolera del pueblu que es donde se hace la fiesta, a ver a toda la rapacería del pueblo bailar, porque desde hace muchos años no se contrata un grupo de bailes regionales, hace mas de 20 años, se van enseñando unos a otros y cada año hay mas, lo cual es genial, que no se pierdan las tradiciones, y que las sigan los descendientes del pueblu, y que he de decir que les salio fenomenal a pesar de que la bolera estaba un tanto embarrada del agua que había caído durante la misa, aun así desde aquí les felicito a todas y todos por el esfuerzo que hacen, pues ensayan solo quince días antes de la fiesta.
Después de tanto xarau de ramu, pandereta, cánticos y bailes regionales, a tomar el vermut para ir a comer, yo a agua que debajo del traje sentía como me deshidrataba por momentos, y hay que hacer vida social, aunque sea una vez al año, y saludar y charlar un rato con los que nos vemos de año en año, y de nuevo la lluvia nos echo para casa.
La comida en casa de mi tía fue de lo más tranquila, lo cual se agradece después de tanto trajín de acontecimientos durante toda la mañana, y que decir de las viandas, todo buenísimo… pensando en echarnos una siesta, ardua labor por mi parte, pues el traje no lo podía quitar, con lo que la siesta seria sentada en el sofá, aunque no hizo falta, la sobremesa fue tan amena y agradable que cuando nos dimos cuenta era la hora de salir, nos dieron casi las siete sentados en la mesa de la cocina charlando.
Vuelta a poner los zapatos de tacón, retocar la pintura de guerra y a por el ramu otra vez, esta ya para llevarle a la bolera cantar la despedida y subastar el pan. Llegamos delante de la iglesia que allí había quedado guardado por la mañana, y teníamos un coche aparcado en la mismísima puerta, cuando conseguimos encontrar al dueño, que el muy puñetero nos estaba oyendo preguntar de quien seria para que le quitase, media hora después se digno a quitarle, y cuando ya la puerta estaba libre, la puerta estaba trancada con llave, y el cielo cada vez mas negro, que se barruntaba lo que iba a pasar y sin tardar mucho, tardo tanto como lo que tardamos en llegar a la bolera con el ramu y en la segunda estrofa de la canción empezaron a caer unos goterones que si no nos movíamos de allí nos íbamos a poner como una sopa, pero de allí no se movía ni el apuntador, y yo no estaba dispuesta a cargar con el traje, según pesa por si solo imaginaros mojado, y por mas señas que les hacia a las de la primera voz para que fuesen a la ultima estrofa, no había manera, y con las mismas salí por patas a techarme y detrás de mi el resto, y ya no dejo de llover hasta las once de la noche.
Las perspectivas de que la fiesta siguiera adelante eran escasas, pero pocas cosas hay que a los jarotos se les ponga por delante, con las orquesta ya montando en la bolera y lloviendo a chuzos, y ¿Qué hacer mientras?, pues nos metimos en el bar, eso si, ahora a cervecitas, con mis amigas de toda la vida recordando cuando yo pasaba los veranos en el pueblu, y lo bien que nos lo pasábamos, y lo bien que nos lo pasamos toda la tarde, allí estuvimos hasta las once de la noche, que dejo de llover y las orquestas ya habían montado el fiestorro en el salón del pueblo, que no os penséis, es grande, tiene escenario, antiguamente era el teatro y mas tarde fue el cine. Hice lo que hacia muchos años no hacia, me quite el traje antes de cenar, ya estoy mayor, otros años el traje no me le quitaba hasta que me iba a dormir, y eso era al amanecer, y lo disfrutaba hasta el ultimo minuto, este año ya no podía con el, pero hay una cosa muy clara, que las hora que le tuve puesto lo disfrute y me lo pase fenomenal.
Ya después de cenar y como en la comida, tras una larga sobremesa esta vez con algún comensal mas y no por ello menos agradable y amena que la de la comida, nos fuimos a la verbena , aunque no estuvimos mucho, pues nos pusieron una actuación a las dos de la madrugada de un grupo cantabro que cantaban canciones populares, que para cantar a las 9 de la noche o en la sesión vermut serian ideales, pero a las dos de la mañana que lo que tenemos ganas la mayoría de los que estábamos era de bailar y pasarlo bien, la actuación nos dio pie para seguir la sobremesa en casa de mi tía hasta casi las cinco que volvimos al baile hasta las seis y media.
A pesar de esto, del día de agua que tuvimos, que casi se fastidia la fiesta de todo, de quitarme el traje a la hora de cenar y de la depre en los ensayos, tengo algo muy claro… el año que viene me vuelvo a vestir de llanisca, tocare el ramu y no bailare los bailes regionales porque no puedo ir a los ensayos, pero seguro, seguro los disfrutare como desde que era una cría, que para eso voy a la Fiesta de la Borbolla.

Y el año que viene… más y seguro que mejor.

miércoles, 5 de agosto de 2009

La Fiesta de La Borbolla

1ª Parte



Y por fin llego…


Un año entero esperando LA FIESTA... si, con mayúsculas, porque para los que la sentimos como la sentimos es con mayúsculas.

Y todo esto porque soy jarota (jarotos, gentilicio de los de la Borbolla) por descendencia ya que mi segundo apellido es Borbolla.


La semana pasada no tenia muy claro si ir, desde el martes las predicciones meteorológicas no eran muy favorables, y el jueves me auto convencí que no íbamos, craso error, a la media hora estaba que me tiraba a las paredes solo de pensar que no íbamos, a si que sin mas me puse a preparar la maleta y todos los complementos para el traje de llanisca que me pondría el sábado, porque si, a pesar de mi volumen me pongo el traje de llanisca y lo disfruto como la que mas, y todos los años digo lo mismo, que no voy a tocar el ramu (tocar la pandereta y cantar haciendo la ofrenda del ramo), pero al final me lían, y yo que me dejo liar y ahí estoy metida en todo el sarao, que en el fondo me encanta.

La fiesta ya empieza el viernes. Cuando llegamos estaban en plena faena de decorar el pueblo con banderines y limpiarle para el día siguiente. Nosotras después de dejar los bártulos en casa de mi tía nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo a saludar a la gente que veo de año en año y después a los ensayos, eso si que fue deprimente, cuando salí le dije a mi reina que era el ultimo año que me vestía, nunca en mi vida me había sentido tan vieja, era la mayor de todas las mozas del ramu, deprimente… menos mal que al día siguiente las cosas cambiaron algo, por lo menos para que se me quitara la depre y sintiera ganas de vestirme el año que viene.



Después de repetir algunos ensayos, de pensar que si el sábado salía como estaba saliendo seria desastroso, de las típicas broncas la víspera de la fiesta, que son realmente típicas, nos fuimos a cenar para ir a plantar la “hoguera” o “joguera”, si, esta bien escrito, plantar no quemar, porque se planta un eucalipto, que los mozos del pueblo van a cortar y se trae a hombros por todo el pueblo hasta la bolera, y allí después de atarle unas cuantas sogas para poder tirar de el, la bandera de España y de Asturias y un ramo de hortensias se empieza a levantar, amenizado por los cantos de las mozas con las panderetas:



.- Arriba la hoguera arriba, arriba el verde madero, que lo vamos a plantar, por ser la fiesta del pueblo.
.- Esta hoguera fue cortada, donde ninguno lo sabe, esta hoguera fue cortada, por unos buenos chavales.
.- Si no pueden los solteros, ayúdenles los casados, que ellos también fueron mozos y también les ayudaron.
.- Gracias a vuestro valor, la hoguera ya esta plantada, toda cubierta de flores que no se le ven las ramas.



Ardua labor, no penséis… el eucalipto en cuestión media 30 metros, y donde se planta no es en campo abierto, sino, en una de las calles del pueblo, hay que atinar bien y dirigir la operación con delicadeza para que nadie se haga daño y no romper nada, como el muro donde se queda pegada la hoguera, o los cables de la luz que pasan a un metro de toda la operación. Este año les costo un poco mas, pues las cuerdas de las que tiraban se desataron cuando la hoguera estaba levantada del suelo unos 5 o 6 metros, y bajarla era muy peligroso, así que tuvieron que volver a atar las cuerdas sin mover la hoguera de la difícil posición en la que se había quedado, pero con todas las complicaciones, y animados por todas las personas que estábamos contemplando la ancestral costumbre, consiguieron plantar la joguera.
Ya terminado esto, nos echamos unos bailes en la verbena y a la camina.



Mañana será otro día…

martes, 30 de junio de 2009

Marisco y muuuuucho más




Todo esto empezó la semana pasada, cuando estando comiendo en la Caleya nos encontramos con Jo y su costilla que casualmente también iban a comer, y se sentaron con nosotras, hablando de todo salió en la conversación “mudanza”, jeje, somos expertas en mudanzas, nos ofrecimos a echar una mano, es lo que tiene tener el coche grande, en el que entran muchas cosas y se dan menos viajes, y con el aliciente de ir a Portugal a recoger las cajas a trasladar a Asturias…
¡genial! No conozco nada de Portugal... una disculpa como otra cualquiera para conocer algo.
Quedamos el viernes para encontrarnos por el camino, gracias a los respectivos trabajos salimos algo tarde por lo que solo pudimos ver parte de Portugal de noche, no importa, mañana veremos algo más, aunque lo que vimos de noche mereció la pena… antes de llegar a Espinho, lugar donde cenamos un arroz con marisco para chuparse los dedos… cosa que hicimos porque estaba buenísimo, y el pan con manteca salada, otro tanto de lo mismo, uuummmm, buenísimo, esta claro que nos encanta el turismo gastronómico, y nosotras pensando que nos íbamos a quedar sin cenar, porque hay que tener en cuenta que allí tienen una hora menos y que los horarios que tienen son europeos, lo que quería decir que a las horas que andábamos por la carretera queriéndonos acercar lo mas posible a nuestro destino el tiempo pasaba y no cenábamos, pero nuestras anfitrionas nos llevaron a comer el arroz… y que bueno el dichoso arroz.
Tengo que decir que no se lo pusimos muy fácil a nuestras anfitrionas, ya que a mi reina no le gusta caminar y a mi, poco.
El sábado amaneció el día estupendo de sol, después de desayunar en casa nos pusimos en camino, esta vez las cuatro en un coche, y salimos a la autopista camino de Aveiro, lo cruzamos y llegamos a un pueblo de lo mas curioso llamado Costa Nova, las casas están pintadas a rallas, la razón es que los pescadores aprovechaban la pintura que les quedaba de pintar los barcos y la verdad es que son la mar de curiosas. En ese mismo pueblo fuimos a un sitio muy peligroso para nosotras… por el turismo gastronómico, era un mercado de pescado algo parecido a una rula, con el pescado y el marisco fresquísimo tenia pinta de estar recién pescado, y lo mejor de todo es que tenían marisco cocido, y no os imagináis a que precios, yo en la vida había comido percebes a 10€ el kilo… si, leísteis bien, 10€.
Un kilo de percebes, medio de camarones (langostinos), cuatro andaricas, y otro medio kilo de mini camarones (cisquillas) que era como comer pipas…pero con sabor a gambas picantillas, ese fue el menú de la comida, y lo mas guai fue el restaurante que escogimos para comernos la súper mariscada acompañada de unas cervecitas, Pepsi y agua fresca, de cara a la ria de Aveiro, al aire libre… de lujo… sentadas en el muro del paseo de la ria, con todo el paseo para nosotras, y la mariscada buenísima. Terminamos de comer, con un color como los camarones que acabábamos de engullir, pero de eso nos daríamos cuenta mas tarde. En la terraza de una cafetería-heladería terminaríamos con: cafetito, helado y natas, pasteles que eran como una tartaleta de hojaldre y crema que estaban cojoespendos (cojonudos y estupendos). Un paseíto hasta la playa, no sin antes comprar unas sombrillas para la costilla y mi reina y a dormir la siesta al sol… que rico… eso es vida y lo demás cuento.
Ya cuando las nubes puñeteras hicieron acto de presencia levantamos el campamento, paseíto de regreso al coche y de camino una tripa… que no es que nos doliese la tripa… no, son una especie de frisuelos rellenos de lo que quieras… chocolate, mermelada, cabello de ángel, queso… ya era la hora de la merienda.
De regreso paramos en Aveiro, la verdad que el pueblo… bueno pueblo muy grande… mas bien villa o ciudad pequeña, era precioso, es como una pequeña Venecia, con góndolas y todo, aunque más parecían barcos vikingos… porque eran más grandes que las góndolas. Un paseíto por las calle empedradas de mosaico, trabajo de chinos oiga… y las edificaciones preciosas. Caminando, caminando, llegamos a un centro comercial precioso, era todo abierto, un centro comercial en la calle, y entramos en una tienda muy chula, estilo Casa, pero con cosas mas guapas, “a loja do gato preto” o lo que es lo mismo “la tienda del gato negro”… y como no, compramos, unos boles para el desayuno y una alfombra de goma con patitos para la bañera… algún recuerdo teníamos que traer de Portugal… además de las comilonas.
Y seguimos caminando hasta llegar a una plaza con restaurantes y bares, en realidad a la hora de la cena eran restaurantes y después se convertían en bares de copas.
Cenamos opíparamente, para no variar… si es lo que yo digo, el intercambio cultural gastronomito es lo mejor, de primero nos pedimos una sopa de marisco, pero no una sopa de marisco cualquiera, no… nos la pusieron dentro de una hogaza de pan… buenísima que estaba la sopa, que más que una sopa parecía una caldereta…
De segundo las anfitrionas se pidieron bacalao, (que se olvidaron de ellas, porque ya habíamos terminado mi reina y yo de cenar y no había llegado el bacalao), yo por añoranza de mi juventud en casa de los abuelos me pedí anguilas, que solo probé porque el sabor que yo recordaba no era el que tenían las que me pusieron, y mi reina, y por eso la dejo para el final, un pedazo de filete empanado, que según anunciaba el cartel de la entrada “era el más grande de todo Portugal”, como seria de grande que la camarera cuando nos tomo la comanda le recalco “pero es muyyyy grande”, a lo que mi reina contesto que no importaba, que tenia mucha hambre… (Puntualizo, que mi reina no tomo la tripa de la merienda).
Jajá jajá, nos dio a todas un ataque de risa cuando vimos semejante filete empanado delante de la chiquilla… pa muestra un botón…
He de decir, que no pudo con él, y eso que yo la ayude un poquito, pero semejante trozo de carne no había forma de dar con él. Cafetitos y para casa, que ya se había hecho tarde.
Al llegar a casa nos dimos cuenta de cómo estábamos las cuatro, eran las consecuencias de la mariscada al aire libre, estábamos como cangrejos recién cocidos, así que, pringue de aceite con aloe y a dormir.
El domingo amaneció lloviendo, a lo largo de la mañana aunque no se despejo, si que dejo de llover.
Después de meternos un desayuno opíparo, pan con manteca salada, natas y queisadas, ofrecido por nuestra anfitriona la costilla, había que ponerse en movimiento, y hacer lo que habíamos ido a hacer… la mudanza, y es que ellas se quedaban hasta el lunes, pero nosotras teníamos que trabajar, así que nos pusimos a la labor y cargamos el coche. Impresionadas que dejamos a la chiquillas de todo lo que entraba en el coche.
Pues eso, cargamos el coche, recogimos nuestras cosas, una duchita, y cuando nos íbamos a poner en marcha nos damos cuenta de que ya son las dos de la tarde… que si nos ponemos en camino, con los horarios que tienes de comidas no nos darían de comer en ningún sitio, por lo que decidimos comer antes de partir. Caminamos calle arriba para comer en un snack que le gustaba a la costilla. Nuestro gozo en un pozo, estaba cerrado, regresamos sobre nuestros pasos hasta llegar delante de la casa, en una parrilla donde… como no… comimos opíparamente… esta vez carnaza, pollo, costillas y chorizos criollos, con ensalada y patatas fritas… todo buenísimo.
Esa fue la consigna del fin de semana “BUENÍSIMO”, con unas anfitrionas geniales, que nos trataron como a reinas. Tan bien nos lo pasamos, que nos estamos planteando ir de vacaciones a Portugal y seguir descubriendo las maravillas y la gastronomía, sobre todo la gastronomía, porque estaba todo “buenísimo”.

jueves, 25 de junio de 2009

Moldeando la naturaleza

Este post lo hago a petición de otra bloguera a la que le gusta la talla de madera, las fotos son de piezas de mis alumnos, otro día cuelgo las mías, hoy no tengo ninguna de las mías en el ordenador. Espero que os guste.






lunes, 22 de junio de 2009

Y llego el lunes

Que pereza…, lo que me costó salir hoy de la cama, lo de el lunes es terrible, y este en concreto peor, porque el domingo fue genial, que nos quedó un cuerpo jotero y serrano como para seguir hoy la juerga… pero no puede ser, hay que trabajar… o hacer que se trabaja…
El domingo jotero fue en nuestra casa de parrillada, sidra a raudales y risas, sobre todo risas, pero no risas corrientes y molientes, no, risas de llorar y doler el estomago, que la sidra algunas veces hace estragos, y otras te hace reir. Pero con los fichajes que teníamos en casa no es de extrañar la juerga.
Lo que en un principio habíamos planeado de una parrillada con unas cuantas caleyeras, y alguna que otra amiga, al final la cosa se quedo en siete, cinco puntazos de mujeres, mi reina y yo. A algunas las conocéis por los blogs… a otras estamos apunto de introducirlas en el mundo Blogger, ya Irán saliendo las que estuvieron, y es posible que alguna con fotos del evento.
Es increíble, lo bien que pueden resultar las cosas cuando haces algo sin conocer a la gente, porque algunas de las que estuvieron no las conocíamos y entre las restantes tampoco se conocían, y creo que del encuentro de ayer surgirán buenas amistades, y estoy segura que de estas saldrán alguna que otra más, tengo la corazonada.

viernes, 12 de junio de 2009

Dos mas



Estas son los dos nuevos miembros de la familia, no tienen nombre, ya que solo estaran con nosotras un mes mas o menos. Midieron al nacer 20cm. y pesaron al rededor de 0,150kg

martes, 9 de junio de 2009

De pena

Fin de semana un tanto caótico.
Viernes: Llego de trabajar, preparo la comida para, en cuanto llegue mi reina comer e ir para Burgos, a ver a mi cuñado actuar en una obra de teatro. Antes de que llegue, piso mal y me retuerzo un pie, después del dolor del momento, que fue muy fuerte, me repongo y sigo preparando la cosas para el viaje, comemos y nos ponemos rumbo a Burgos, unos cuantos kilómetros más adelante tengo que parar y que ella siga conduciendo, el dolor del pie se hace notar. Llegamos al destino, cojeó al caminar, pero como voy empujando la silla de ruedas de la tía aprovecho para apoyarme y que el dolor sea un poco mas leve. Teatro, cena con todos los hermanos, cuñadas y sobrinos que asistimos al evento, juerga asegurada, y a dormir, bueno, a intentar dormir.
Sábado: Cuerpo serrano de dolor y falta de sueño, analgésicos para mi body y el dolor que no remite y el pie que esta mas inflamado, y casi no puedo apoyarle en el suelo para caminar, mi reina me pregunta si quiero que me lleve al hospital por urgencias, yo reniego, la ultima vez después de seis horas, salí con el pie escayolado, no gracias, el lunes llamo el fisio de Gijón y asunto resuelto, pero era sábado y el domingo tenia que estar sola en casa ( elecciones+mi reina=trabajo, desde muy temprano hasta muy tarde) todo el día, así que me convencieron para ir al centro de salud, diagnostico: esguince en el tobillo, vendaje a lo bestia y para casa, y si antes caminaba mal, ahora ya no podía caminar por mi misma, necesitaba un apoyo para no posar el pie en el suelo, el cual me lo daba mi reina. Llegamos al pueblo y unos vecinos me prestaron unas muletas, ya no tenia la sensación de inutilidad con la que llevaba todo el día, ya me podía mover sin ayuda de nadie y el domingo me podría levantar sola.
Domingo: Cama, muletas, muletas, cama, cama, muletas y panzada de aburrimiento.
Lunes: Primera hora de la mañana, hablo con el fisio y me da hora para la tarde, ¡bien solo hoy con muletas, por la tarde las suelto! Y como hace unos meses que no veo a mis progenitores les llamo y quedamos con ellos, aprovechando que esta una tía y unos amigos en su casa, y así comemos todos juntos, terrible error por mi parte, lo que tenia que haber sido una comida tranquila y familiar se convirtió en una batalla campal, reproches y mas reproches, enfado, el tono aumenta cada minuto, mi reina que se levanta de la mesa y se va de casa, yo, intentando decir lo dolida que estoy con el comportamiento que ellos tienen hacia mi y hacia mi mujer, y lo único que escucho es que para ellos lo que hemos hecho no es normal, que lo normal es una boda entre un hombre y una mujer, y que no lo pueden aceptar, y después de un año que hace que salí del armario, y de nueve meses de matrimonio, me doy cuenta que uno de los sueños que pensé que se habían hecho realidad, que era que mis progenitores aceptaran y reconocieran que somos iguales al resto de personas, resulta que no es así, y lo mas triste de todo es que no creo que lo reconozcan en la vida.
Salgo en busca de mi reina y mientras llego a su lado, entre sollozos, me acuerdo que una tarde como esta hace ocho años nos conocimos, estoy demasiado disgustada para hablar con ella lo que nos dijimos después de que ella saliera de la casa, necesito masticarlo, tragarlo y digerirlo. Lo que si decidimos es, que en cuanto terminemos en el fisio nos vamos a cenar para celebrar los ocho años. Mi reina dice que la historia con el fisio es algo milagroso, porque entro con las muletas y salgo andando y casi sin cojear, con un vendaje tipo Nadal, que ya veré el día que lo tenga que quitar, porque es una venda como si fuera esparadrapo, jejejeje, depilación a lo bestia.
Al final del día fuimos a cenar e intentamos olvidarnos por un rato del mal trago de la comida, y ese rato creo que lo conseguimos.